Daniela Ramírez Ortiz, de 18 años, estuvo desaparecida desde el pasado 18 de mayo, luego de salir de su trabajo en una pizzería ubicada en la alcaldía de Xochimilco, al sur de Ciudad de México, para reunirse con un grupo de amigos. Nunca más volvió a verlos. Para llegar a su cita, la joven abordó un taxi, desde el cual intercambió por WhatsApp mensajes de auxilio con un amigo. “Creo que el taxi me quiere secuestrar”, escribió Daniela, y añadió que el conductor había tomado un rumbo distinto al que ella le había pedido. Desde ese día nadie volvió a saber de ella, hasta este 9 de julio en que el hallazgo de una osamenta en el poblado de Parres, a 26 kilómetros de donde Daniela abordó el taxi, abrió una línea de investigación que apunta a que podría tratarse de los restos de la muchacha.
El caso ha causado indignación social, pero también ha arrojado versiones encontradas y ha dejado entrever la dilación y posibles fallas de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de Ciudad de México.
RT Actualidad
Fecha 12 julio del 2019